domingo, 5 de septiembre de 2010

jueves, 26 de agosto de 2010

Estamos bien,en el refugio los 33..........entre el milagro y la especulación....

Escribo este título casi como un desafío ,me ha sorprendido la noticia de ayer , de que esta frase tan importante en la circunstancia en que fué escrita ,la situación de atrapados bajo 700 mts y toneladas de rocas y tierra ,desde la superficie  de estos compatriotas ,chilenos que se ganan la vida con el salario del miedo . Hay que tener valor ,coraje y desprecio por el propio instinto de conservación para bajar a buscar el mineral que luego se convertirá en riqueza para muchos mas que el mismo ,que recibirá una mínima recompensa y que sin duda tendrá un costo en su salud a largo plazo.    Muchas veces pensé mientras se hacían estos infructuosos esfuerzos por sacarlos ,vivos o muertos , que sería un milagro que estuvierann vivos . Y el milagro para mi ocurrió ,sin duda hay una presencia superior en esos espíritus que resisten  toda esa adversidad .Solo la fuerza divina en cada uno de ellos , el amor que sienten por los que los esperan ,despierta esa solidaridad y sacrificio que comparten . Esa misma que inspira a los que buscan resacatarlos sin detenerse por los costos económicos .

Entonces ponemos en relevancia la absurda  especulación  que denota el que a algun  "avispado " se le ocurra registrar la frase ,convertir este gesto felíz y generoso ,que se origina en el deseo de aminorar la angustia de los que esperan ,tal vez dictada por  uno o muchos autores que han compartido una circunstancia desgraciada , en un posible negocio. La angurria , y la ambición que nos muestra la miseria de la condición humana .

Y si de especulación estamos hablando ,que mas que el tremendo negocio que hace ganar casi seis veces lo invertido a nuestro Chatito de Oro  por la venta de su canal .

Pucha que me siento lejos de esa condición   ,no se si enojarme o felicitarme. 

domingo, 25 de julio de 2010

Continuación de mis inicios en el Teatro


Esta foto corresponde al periodo en que cursaba mi primer año en la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile.



Había logrado ingresar a la promoción de 1974.

Es curioso e inquietante que el Golpe Militar ocurrido en Septiembre de 1973 ,sea uno de los factores que determinó tal ingreso . En mi relato anterior,1973 había quedado estudiando Tecnología en Alimentos en Valparaíso .
Logré terminar el primer semestre con buenas notas. Estaba instalada en una pensión de estudiantes en el Cerro Alegre y mi vida trancurría  como  una estudiante universitaria en permanente transito entre Santiago y Valparaíso. Compartía una habitación con tres compañeras,fué con ellas con las que pasamos la experiencia del golpe . Fue una situación que aún a la distancia la considero imborrable y atemorizante. De ser jóvenes ciudadanas que nos movíamos con cierta libertad y poco temor, pasamos a conocer violentamente lo que era convivir con el toque de queda y no poder circular  dónde,  y cuando quisiéramos .
Recuerdo la mañana del 11 ,día que pensábamos regresar a nuestras casas para pasar las Fiestas Patrias,nos despertaron los disparos de metralletas y cañones . Ante nuestra incredulidad ,la dueña de la pensión nos informaba que había Golpe ,que la Marina y la Fuerza Aerea  estaban comprometidas , que la Moneda estaba sitiada con el Presidente Allende resistiendose  en ella. Que amenazaban bombardearla si no se rendía. 

Nos levantamos, aceleradas e imprudentes bajamos con nuestros bolsos a la Aduana con la ilusa esperanza de tomar un bus a Santiago. En la Plaza no había ni información ,ni posibilidad de salir . Fuimos frente al Mercurio a tratar de saber noticias,y al querer cruzar se interpusieron carabineros que  metralleta en mano nos impidieron el paso . Yo, que era  joven y muy imprudente, y que aún no entendía la gravedad de los hechos me puse frente a uno y le grité que me dejara pasar hacia el diario.
Soy alta ,es la única vez que me he sentido elevada  por el pecho sin poder apoyar mis pies en el suelo. Su cara era amenazante ,pero casi comprensiva .Mis compañeras le rogaron que me dejara ir ,que  nos volveríamos a la pensión . En esos momentos con  altavoces  se le decía a la población que se había decretado toque de queda y ley marcial. Que todos debíamos encerrarnos en nuestros lugares  a pernoctar hasta nueva orden.
Difusamente recuerdo la subida de regreso hacia el Cerro Alegre ,con los ojos nublados por las lagrimas , acompañadas por el sonido de nuestros   pasos apresurados y nuestros  sollozos .
Nos encerramos en la pieza que compartíamos ,  entre sopas de sobre y una botella de pisco que teníamos de reserva compartimos nuestros miedos y confidencias . Tres mañanas segidas, apenas se levantaba el toque unas horas ,para que la población comprara sus necesidades mínimas, corríamos cerro abajo para encontrar un bus que nos devolviera al nido  familiar en Santiago . Era angustioso ,iban colocando en la Aduana ,algunos buses que tenían permiso para viajar ,que se empezaban a llenar con la fila de los que queríamos subir .
Cuando se acababan los cupos debíamos regresar al encierro . El último día ,logramos con llantos y súplicas que nos subieran a las tres en una máquina atestada  que solo tenía espacio de pie. El viaje fue largo y penoso .Las patrullas militares paraban el bus ,revisaban documentos ,y hacían bajar pasajeros  ,sobre todo a hombres . Viajábamos en un silencio aterrado.
Cuando llegamos a Santiago nos separamos dolorosamente ,temiendo por el futuro de nuestras vidas y las de nuestros seres queridos.
Yo vivía en la Gran Avenida ,en el Llano Subercaseaux ,y debía tomar en  Teatinos alguna locomoción.

 Ví ,no me lo contaron , la Moneda bombardeada. Después esa imágen se repitió desde distintos puntos con los registros audiovisuales . El sentimiento de destrucción ,de estado de guerra  quedó en mi cuerpo y se acentuó cuando en mi hogar encontré los colchones puestos en las ventanas para desviar las balas .  Cuando vi uno de mis ventanales atravesado por una bala de gran calibre que se enterró en la ducha del baño del segundo piso ,a la altura del cuello de ninguno que afortunadamente se bañaba en ese momento.
Los meses que siguieron fueron muy parecidos ,noches en que se escuchaban allanamientos y gritos ,ruidos de camiones y las siluetas de los militares que cumplian con la razia de llevarse a" los que amenazaban la seguridad de la Patria ". En el día la población trataba de seguir su vida "nomal "